jueves, 15 de agosto de 2013

Lectura de "Aura", por Carlos Fuentes

   

     Aura existe en la medida en que alguien más existe. Hay quienes piensan que la historia trata de fantasmas. Y si los fantasmas no existen, nos queda la fantasía. En Aura leemos una breve narración en la cual el brillo se nos manifiesta gracias a las tinieblas que se nos describen. Me explico: Aura, el personaje de quien se enamora Felipe Montero(el personaje principal -que eres Tú-, lee un anuncio en el periódico, y tú también lo lees -no en un periódico en tus manos, mas sí en el periódico que leyó Montero-), existe sólo a través de ti, el Lector. La novela pudo haber sido narrada diciendo: Felipe Montero leyó un anuncio en el periódico. Sin embargo, Carlos Fuentes dice Tú. Tú, lector. Esta novela es novela gracias a ti. Felipe Montero existe porque tú lo lees y lo imaginas. Podrá parecer obvio, y por ello tonto; es así como atrapa el sueño, es obvio que vas a dormir, y de pronto es todo tonto: ya despertaste.
     En un principio casi caigo en la trampa de pensar también que "Aura" es una breve novela misteriosa en la cual el fantasma de una anciana, a través del uso de plantas, logra introducirse en el cuerpo de una joven y materializarse en el futuro para intentar su propia inmortalidad, y luego la de su esposo, transfiriendo su espíritu al cuerpo de Felipe Montero. 
     La clave, no obstante, está en un elemento recurrente: no se menciona el tema. Hoy en día es un recurso más bien utilizado en el Cine, Quentin Tarantino, por dar un ejemplo, quien no desea mostrar nunca precisamente lo que desea mostrar, con el propósito preciso de mostrarlo. En una escena de "Kill Bill", dentro de una iglesia, ocurre una masacre a balazos, y para darle más énfasis, Tarantino aleja la cámara del templo al propio tiempo que inician los hechos, no dejando a la audiencia ver con claridad cómo ocurre lo que ocurre, dejándolo a la imaginación, dándole permiso al espectador de rellenar lo no visto con su idea de lo que pudo haber ocurrido. Fuentes hace esto con la narrativa, no es tan extravagante considerarla una historia de fantasmas, como ya otros lo han hecho; es el lector quien finalmente decidirá qué ha ocurrido: se proyectará. En otro momento escribí que en México, los escritores se han dedicado al misticismo y al oscurantismo sin pensar con el calibre que lo han hecho los filósofos alemanes. En esta obra, Carlos Fuentes me contradice diciendo: ¡Yo no! Pero los lectores, es decir tú, sí. Son más bien los lectores quienes proyectan su misticismo y oscurantismo a la obra. Pero tú, nuevo Felipe Montero de muchos, revivirás una vez más a revolver las cosas a tu manera.


     En orden cronológico los eventos ocurren así: Felipe Montero lee un anuncio en el periódico. El anuncio pide ayuda de un historiador, a quien se busca contratar, primero por tres mil, luego por cuatro mil pesos. Felipe Montero estaba ganando menos dinero en otro trabajo y decide acudir a la casa donde pide el anuncio que se presente. Una vez ahí, es dirigido por una voz hasta el cuarto oscuro de una anciana llamada Consuelo, quien le explica de qué va la cosa: desea que traduzca del francés unos papeles de su marido, quien ya está muerto, porque ha decidido que sus memorias deben ser publicadas. Felipe no se ha percatado; pero de las tinieblas se ilumina, a un lado de la vieja, una mujer que lleva el nombre de Aura. Felipe no puede sino enamorarse de ella, y mientras trabaja en traducir los papeles se distrae de tal forma que termina metido en la cama de Aura, besándola y consumando un acto que engendra de golpe a otro ser, alguien que es una mezcla entre Felipe y el esposo de Consuelo(el general Llorente). ¿Alguien que es una mezcla entre Felipe, Tú y el general Llorente? 


     Hay otros temas que se dejan entrever por la obra. Se da por hecho que existe una economía que gira en torno a el dinero; que hay quienes ganan más y quienes ganan menos. Un mundo exterior(el mundo que no es el del libro mismo), y una temporalidad que no es la del individuo(la temporalidad que no coincide con la del libro). 
     Cuando se sueña, aunque se sea alguien más, se sabe que se es, y se sabe quién se es. Aquí, los personajes de este sueño inducido a través de las letras son Aura, Consuelo y el Lector; Aura lo guiará, será la intermediaria entre el mundo más allá de las letras y tú, el Lector. Te dirá cuántos pasos debes dar para llegar a donde están las escaleras(porque al leer no ves sino con la luz de tu imaginación), luego te informará cuántos escalones deberás subir. Felipe acude al llamado de Consuelo, la anciana, por dinero; pero, ¿después? La pregunta indicada, la que debes hacerte al terminar el libro, es: ¿cómo llegué hasta aquí? Aura y "Aura" es la respuesta. El libro que tienes en las manos. El libro que terminas de leer.
     Mi conclusión es que "Aura" es la obra de un genio o de un ser espantosamente escrupuloso. Un ser que va al grano, como la anciana Consuelo, porque no le queda mucho tiempo de vida. Me hice una pregunta durante la lectura: ¿Por qué Consuelo no decidió realizar esa traducción antes, qué la detuvo? Siendo rigurosos, Consuelo no existió hasta que Fuentes la materializó. Consuelo es un elemento que Carlos utiliza para manipularte, para que como yo, te hagas esa pregunta.

O.G.C. 

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